El Centro Cultural Gran Capitán, del Ayuntamiento de Granada, nos ofrece, hasta el 7 de junio próximo, una excepcional exposición de pintura. Un acontecimiento artístico de primera magnitud. Pepe Cañas, "El marqués del Albayzín", expone parte de su obra bajo el título
"CONTEMPLANDO LO COTIDIANO".
En la inauguración caras de alegría en familiares y amigos que ya conocían la obra, caras de sorpresa en quienes la contemplaban por vez primera; y unanimidad en todos: ¡esto es una fiesta de la pintura!
Se podrá estudiar y analizar la obra de Pepe Cañas desde los más variados puntos de referencia, pero para entenderla hay que conocer "el alma del auténtico albayzinero". La obra de este ARTISTA no está realizada para el elogio o la crítica de los cultos; se intuye que se creó, simplemente, para disfrutarla, como la disfrutó "el Marqués del Albayzín" mientras con sus pinceles dialogaba con "la mudez de las cosas" que le rodeaban y los personajes que descubría, amaba o simplemente le atraían. Miguel Sánchez Peinado Mayo 2015
DESDE PLAZA NUEVA os recomiendo y animo a visitar esta gran exposición en
Centro Cultural Gran Capitán
Calle Gran Capitán, 24 (antigua residencia Hermanitas de los Pobres)
Granada
Del 19 de mayo al 7 de junio 2015
Horario: Martes a sábado de 17 a 21,30 h. Domingo de 10 a 14 h.
"In memoriam” a Juan Alfonso García. Rafael Carmona Puertollano
El malabarismo de las palabras se queda en la epidermis del afecto, tanto... que resulta incapaz para despertar, ni siquiera, un leve y quedo recuerdo del místico de la música, del maestro inconfundible de las corcheas y las semifusas, de aquella exquisita sensibilidad para elevar los sonidos inaudibles a aquella armonía tan personal y singular que se vive con sus composiciones y que en esta tarde han resonado con una delicadeza única y magistral... entre aquellas bóvedas catedralicias centenarias.
Y, con todo, la vivencia personal, que tus amigos han experimentado por ti en esos momentos, es capaz de hacer vibrar la quintaesencia de la emotividad que cada uno esconde, como el mejor vino escanciado, allá en las bodegas del corazón y, en ese lugar único, paladear, sin palabras, aquellos encuentros nobles, irrepetibles, llenos de silencios clamorosos y... más allá de esa mutua complicidad que se percibe en la devoción sublime y genuina “al maestro indiscutible”, que llega a fundirse en un... “decir todo”, pero sin palabras que lo estropeen.
Basta con sólo un abrazo entre amigos... capaz de conjurar los maleficios del momento y hasta del tiempo, de manera que, en un milisegundo, se llega a experimentar una eternidad de dicha y de afecto tal... que resulta increíble, porque... lo verdadero, lo auténtico, cuando de verdad lo es, entonces aparece espontánea aquella frase bíblica: “qué bueno es estar aquí”, en silencio, sintiendo tu presencia entre nosotros y... nada más.
Y... es entonces cuando nos penetra hasta lo más hondo una suave armonía, que nos embarga el corazón confirmando que aún estás y estarás siempre entre nosotros: Tú, maestro y amigo, Juan Alfonso.
FUGA para encuentro en la eternidad. Miguel Sánchez Peinado
Cuando me llaman y me dicen que Juan Alfonso ha muerto en mi mente aparece la figura de un triángulo que se cierra en la eternidad. Sus lados y vértices tienen nombre: Gerardo, Miguel y Juan Alfonso. Un triángulo que un mes de julio de hace bastantes años Gerardo Rosales Camacho -juez, pintor, poeta y pensador- abrió para partir al largo viaje; un mes de enero de hace menos años Miguel Sánchez García -editor, fotógrafo y pensador- emprendió camino a la eternidad al encuentro de su "hermano escogido" -así definía Gerardo al amigo; y el pasado 17 de mayo Juan Alfonso García -sacerdote, compositor musical y pensador- partía para cerrar nuevamente el triángulo en la eternidad.
Imagino a Gerardo en el reencuentro diciéndoles: ya os dije "que la muerte no es otra cosa que una pura apariencia", la puerta de la vida definitiva, que Miguel explicaba desde su argot fotográfico "como el proceso de revelado que fija para siempre la imagen auténtica, de la que la vida presente es el negativo, la noche, el espejo oscuro".
Quienes conocieron los lados de ese triángulo conocieron la verdad, la belleza y la bondad; contemplaron el triunfo de la fé sobre la duda y de la esperanza sobre el miedo, expresión de lo cual es el Poema de Yavé que Gerardo parió en su crisis existencial, que Miguel editó y Juan Alfonso musicalizó.
Imagino que Juan Alfonso ya habrá puesto música celestial al encuentro de quienes fueron, como dijeron de uno de ellos, "arcángeles niños y quijotes en la amistad en estos tiempos tan antiarcangélicos y antiquijotescos".
Fotografias: Juan Alfonso en el órgano de la catedral de Granada. Miguel Sánchez García
Pasear por Granada es la mejor manera de disfrutarla, contemplarla en sus monumentos, cuyas piedras hablan si sabemos mirarlas y oírlas, es la mejor forma de comprenderla.
Caprichos de la Naturaleza y de la Historia la dotaron de una singular belleza y encanto, haciendo de ella, según Marino Antequera, una ciudad de arte cuyo nombre tiene un puesto en la inteligencia y en el corazón de todo hombre civilizado.
Granada, capital del reino nazarita hasta final de la Edad Media, quedó marcada por las huellas indelebles del arte nazarí en los palacios de la Alhambra, pero a renglón seguido, a comienzos de la Edad Moderna, la presencia de los Reyes Católicos y la posterior estancia por unos meses de su nieto, el Emperador Carlos V, con motivo de su luna de miel con Isabel de Portugal, fueron acontecimientos determinantes para que en la ciudad quedaran testimonios relevantes del arte renacentista, cuando finalizada la Edad Media se renace al pensamiento y formas del mundo clásico, cuyos héroes y virtudes inundan la iconografía de sus monumentos.
Por otra parte la circunstancia de que Pedro Machuca, pintor y arquitecto, viajase en aquellaépoca a Italia, donde posiblemente recibiera enseñanzas de Miguel Angel, puede ser la razón de que en Granada se encuentren parte de las mejores obras del más puro arte renacentista de estilo italiano, que por la sobriedad de sus líneas geométricas contrasta con la ornamentalidad del estilo plateresco que imperaba en España.
La singular y espectacular belleza de cuatro de tales obras, y la proximidad entre ellas, es una buena razón para dar un paseo por el recinto de la Alhambra, partiendo DESDE PLAZA NUEVA, al encuentro de la Real Chancillería, Puerta de las Granadas, Pilar de Carlos V y Palacio de Carlos V.
REAL CHANCILLERÍA
Chancillería de Granada
En septiembre de 1500 los Reyes Católicos acuerdan el traslado a Granada de la Real Chancillería, que estaba asentada en Ciudad Real, con jurisdicción en todo el territorio al sur del Tajo y los del Norte de Africa y Canarias, llevándose a cabo el traslado en 1505 por acuerdo del Rey Fernando. No siendo digna la primera sede donde se establecióel Tribunal de Justicia, e incrementadas las causas de las que conocía, el emperador Carlos V ordenó en 1526 la construcción de un palacio al que trasladar la sede del Tribunal, quedando concluidas las obras en 1584.
En la actualidad es la sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
La fachada del más puro renacimiento italiano, ordenada su construcción por Felipe II, es obra de Francisco del Castillo; destaca en la parte inferior la belleza de sus tres puertas, de las que la central es singularmente majestuosa, sobre la que una cartela sustentada por un león informa en latín que Felipe II procuróembellecer el edificio para que fuese digno asiento de su justicia. Dice así: “Para que la majestad del tribunal no fuese del todo desigual a las cosas que aquíse tratan, la prudencia del católico rey Felipe II quiso hermosear este palacio, donde se deciden las contiendas y adornarlo con esta conveniente decoración en el año 1587, siendo presidente Fernando Niño de Guevara”.
En el cuerpo superior de sus siete elegantes balcones destaca el central, coronado por el escudo de España a cuyos lados se encuentran las estatuas de dos virtudes cardinales, la Justicia y la Fortaleza. Remata la fachada una balaustrada incorporada en 1762 durante el reinado de Carlos III.
En el interior del palacio un amplio zaguán con escalinata da acceso a un hermoso patio con fuente central y esbeltas columnas, cuya construcción se atribuye a Diego de Siloé. En el pórtico se pueden contemplar dieciséis medallones con representaciones de generales, emperadores y matronas de la Roma antigua.
Contiguo a este patio otro en que estuvo la cárcel de la Chancillería, cuyas columnas tienen inscripciones realizadas por los presos que la ocuparon.
Escalera y arcada de acceso
Una bella arcada de tres huecos introduce a la monumental escalera, que sustentada en los muros del edificio, da acceso a la planta superior del edificio. En los arcos laterales destacan cuatro figuras femeninas alegóricas a cuatro virtudes cardinales: en el arco de la izquierda la Justicia con una espada y la Prudencia con una serpiente; en el de la derecha la Fortaleza con un fuste de columna y la Templanza con un ánfora vertiendo agua. El águila de San Juan, heraldo de los Reyes Católicos, corona cada uno de los arcos laterales.
Por la escalera, que tiene un hermoso artesonado, se accede a la galería de la planta segunda donde iconografía y escudos reales y de la ciudad realzan la belleza de esta luminosa galería, en la que se encuentran las salas de audiencia y la que en su día fue capilla del Palacio de Justicia.
Galería imágenes Real Chancillería
PUERTA DE LAS GRANADAS
Puerta de las Granadas
Frente a la Chancillería, por la cuesta Gomérez -así denominada porque en ella habitó la tribu africana de este nombre que vino a Granada en el Siglo XIV- en escasos minutos encontramos la Puerta de las Granadas, que da acceso al bosque y recinto de la Alhambra. Construida por orden del Emperador Carlos V, quien había pasado unos meses de su luna de miel en Granada y decidió construirse una residencia en la Alhambra. El trazado es de Pedro Machuca hacia 1536 con el mismo estilo almohadillado que la fachada del Palacio de Carlos V en el recinto de la Alhambra.
La puerta es un arco triunfal coronado por el escudo del emperador y tres granadas que dan nombre a la puerta abierta en la muralla que une la Alcazaba con Torres Bermejas y sustituye a otra árabe de época medieval llamada del Barranco.(Mirando desde la puerta hacia arriba a la derecha veremos las Torres Bermejas y hacia la izquierda la Torre de la Vela).
Galería imágenes Puerta de las Granadas
En la puerta se abren tres vías de acceso al bosque. Para nuestro paseo tomaremos la de la izquierda que tras pasar por el monumento erigido a Washington Irving desemboca en el Pilar de Carlos V, tercera parada del recorrido. Si se optare por el camino central, más largo pero de ascenso más suave, pueden contemplarse a la izquierda la Puerta de Bib-Rambla y al final junto a la fuente del Tomate el monumento de la ciudad a Angel Ganivet.
PILAR DE CARLOS V
Una de las joyas del Renacimiento que atesora Granada, según Marino Antequera. Su ubicación hace que el visitante viva tres momentos de especial intensidad: el primero cuando finalizando la subida se encuentra el monumento, el segundo cuando ya en la explanada del pilar lo encara de frente y como un imán fija la vista en él, y por último cuando al abandonarlo se le ve coronado por la Puerta de la Justicia.
Tenía tres funciones: abrevadero para los caballos del Emperador, muro de contención entre la explanada de la puerta de la Justicia y la plazoleta donde está el pilar, y símbolo de la grandeza del emperador.
Encargado en homenaje a Carlos V por el Conde de Tendillas, alcaide de la Alhambra, se construyópor el italiano Nicolás de Corte en 1545 según diseño de Pedro Machuca.
Se encuentra adosado a un muro de piedra de Escuzar, en cuya cornisa hay pequeñas cabezas de leones semejantes a las que veremos en el Palacio de Carlos V. Entre las pilastras del muro se insertan cuatro medallones con bajo relieves de la mitología clásica.
Sobre la pileta de la fuente hay un panel con dos cuerpo bellamente decorados. En las pilastras exteriores del primero estáel escudo de la Casa de Tendillas, sobre los que hay adosados a las pilastras del muro sendos genios o niños con unas caracolas al hombro por las que surte el agua; en las dos pilastras centrales dos ramas de granado con su fruto.
Mascarón alegórico al río Genil
En los espacios existentes entre las pilastras tres mascarones de cuyas bocas surte el agua, que representan los tres ríos de Granada y cuyas cabezas tienen adornos alegóricos a tres de las estaciones del año: el Genil, que con unas gavillas de espigas de trigo representa el verano, el Beiro con flores a la primavera y el Darro con racimos de uvas el otoño.
En la parte central de la segunda sección una cartela con la dedicatoria en latín al emperador: Para el Emperador Cesar Carlos Quinto Rey de las Españas; las pilastras de esta segunda sección están decoradas con el Toisón a la derecha y las columnas de Hércules a la izquierda.
En el centro de la sección tercera el tímpano con el escudo del Emperador con el águila bicéfala inserto en un semicírculo flanqueado por dos angelotes que abrazan un delfín por cuya boca mana el agua.
Todo el conjunto lo corona un querubín en la parte central.
Imágenes Pilar de Carlos V
A espaldas del pilar, por la puerta de la Justicia, accederemos en busca de nuestro cuarto monumento PALACIO DE CARLOS V
En su luna de miel, tras casarse en Sevilla con Isabel de Portugal, el emperador Carlos V llega a Granada el 4 de junio de 1526, donde fija su residencia y corte hasta diciembre de ese año. El se instala en unas habitaciones que se le habilitan en el palacio real de los monarcas nazaríes, haciéndolo su esposa en el Monasterio de San Jerónimo, pues no encontraba adecuadas las estancias de la Alhambra. Carlos V, al igual que sus abuelos, los Reyes Católicos, encantado
de la ciudad decide fijar en Granada una de sus residencias, y con la finalidad
de disfrutar de las bellezas de la Alhambra decide construir junto al de los monarcas nazaritas un nuevo
palacio acorde con el estilo renacentista que imperaba en aquellos días.
El Palacio de Carlos V, a juicio de Gallego Burín, es el primer
gran palacio de los monarcas españoles, quienes hasta entonces sus residencias
tenían más carácter de ”fortaleza que de
alcázar cortesano”.
La construcción se inicia en 1527 bajo la dirección de Pedro
Machuca –pintor y arquitecto toledano al servicio del Conde de Tendillas que le
encarga el proyecto-. Para su financiación se destina parte de los tributos
que los moriscos pagaban por mantener sus costumbres y con otro que se les
impuso para tal fin. Cuando se produce la rebelión de los moriscos surgen
dificultades financieras y en 1568 las obras se suspenden. Felipe II ordenó la
continuación de las mismas. A la muerte de Machuca le sucede su hijo Luis y
posteriormente otros arquitectos más, hasta que en 1957 concluyen las obras.
El palacio, adosado en parte de una de sus fachadas a las
estancias árabes, es cuadrado con un patio circular en su interior, y presenta en dos de sus fachadas unas espléndidas
portadas del más puro renacimiento italiano. La parte inferior del edificio es
almohadillada, donde unas cabezas de león, y en las esquinas de águila, sostienen
unos grandes anillos de bronce.
En el centro de las fachadas meridional y occidental –frente a la
Alcazaba y por donde se accede al interior- unas portadas en mármol de Sierra
Elvira, de lo más bello del edificio.
Fachada meridional Palacio de Carlos V
En la parte inferior de la portada meridional, más pequeña pero no
menos bella que la principal por la que se accede al palacio, dos leones
flanquean las columnas de orden jónico, en cuyos basamentos unos bajorrelieves
con escenas de guerra, y sobre la puerta central el frontón con tres figuras:
en el centro la de la Abundancia y sobre ella las de la Fama y la Victoria. En
el segundo cuerpo una bella balconada con un arco de medio punto.
La portada occidental, principal
acceso al palacio, tiene tres puertas, las dos laterales más pequeñas. El grupo
de columnas de esta portada rompe la sensación de horizontalidad de la fachada.
Sobre las puertas pequeñas dos medallones con bajorrelieves de escenas de
caballería, y sobre las tres ventanas de la parte superior otros tres, el
central con el escudo de España y los laterales con hazañas de Hércules.
El patio circular interior, construido por el hijo de Machuca
según proyecto de su padre, tiene un diámetro de treinta metros, con treinta y dos
columnas de piedra pudinga o almendrilla, que se repiten en la planta superior.
En este patio se celebran anualmente, a principio de verano, algunos eventos del Festival Internacional de Música y Danza.
En las dependencias del palacio se encuentran los museos de Bellas
Artes y el de Arte Hispano Musulmán de la Alhambra.
Imágenes Palacio Carlos V
Texto y fotografía: Miguel Sánchez Peinado
Granada, abril de 2015
Nota.- Para quienes quieran ver todas las imágenes con banda sonora e ininterrumpidamente pueden hacerlo aquí:
tiene el placer de invitarle a la presentación, que tendrá lugar
el día 23 de abril de 2015, a las 20 horas,
en el Palacio de Bibataubín,
de la novela
Miguel Pasquau Liaño (Úbeda, 1959), escritor, profesor de Derecho en la Universidad de Granada y magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con Cuando siempre era verano, finalista de la XXII edición Premio Jaén de novela, ahonda en uno de los sentimientos más universales: el reconocimiento de todo lo que uno ha recibido de su estirpe, de la que sólo es su último eslabón, y la importancia del patrimonio afectivo acumulado en el pasado.
Con singular belleza literaria y veracidad histórica el autor nos conduce por la España de los años 60 y 70 que empezaba a agrietarse de forma natural por razones de la propia evolución social.
Cuando siempre era verano es una obra amable, que al lector maduro de hoy le lleva al recuerdo nostálgico de una época difícil, pero apasionante, en que el miedo y la incertidumbre se venció con la ilusión de una mayoría en un futuro difícil pero posible; y el joven lector descubrirá en los personajes de esta historia de ayer valores necesarios para superar con dignidad los avatares que todo tiempo conlleva.
tiene el placer de invitarle a la presentación de la novela
que tendrá lugar el viernes 12 de diciembre, a las 20 horas, en el
Salón de Plenos del Ayuntamiento
Granada, 2014
La obra.
Beatriz la morisca, esclava, soldadera (prostituta), concubina y liberta, llegó a ser la esposa del custodio del arca de las tres llaves, el veedor García de Salcedo.
Capturada como joven esclava en las montañas del reino de Granada, pasa unos años como prostituta en la convulsa Granada del siglo XVI. Posteriormente viaja a Perú, donde participa en primera persona en la conquista del Imperio Inca junto a Pizarro, Almagro y aquellos trescientos españoles que hicieron posible tan gigantesca empresa. Vivió con las mujeres del emperador inca Atahualpa tras su captura y posterior asesinato, conociendo sus secretos y costumbres. Es uno de los personajes más apasionantes y desconocidos del siglo XVI.
Su papel fué tan importante que es la única mujer que, junto a Pizarro y sus capitanes, aparece en las actas de fundación de la Ciudad de los Reyes (actual Lima), llegando a ser la mujer más rica del virreinato del Perú, costeando la construcción de su catedral.
Una mujer de belleza excepcional que, valiéndose de sus dotes e inteligencia, supo constituir sociedades y empresas que le permitieron controlar el comercio y el poder de aquel vasto Imperio e incluso, indirectamente, el del propio emperador Carlos V.
Quinientos años después se sigue comerciando en Perú con "el trigo de Beatriz de Salcedo" y usando en las tradiciones su forma morisca de vestir, "las tapadas de Lima".
Una historia tan apasionante
como apasionada fue su protagonista.
El autor.
Carlos Ballesta (Tejeda, 1947) vive en Barcelona donde ejerce su profesión de cirujano. Médico humanista, gran conocedor y estudioso del Islam en España, pasó su adolescencia y juventud en Granada, ciudad a la que sigue profundamente ligado.
Es uno de los más notables bibliófilos españoles sobre temática morisca. Gracias a su Fundación Carlos Ballesta López,, han empezado a ver la luz las joyas bibliográficas que atesora. Esta afición, en la que obtiene logros tan notables, es una de las facetas más desconocidas de su personalidad que vuelca en su vertiente literaria como escritor, aportándole el rigor histórico que reflejan sus novelas.
Especialista en novela histórica, sus anteriores obras El Misterio del Carmen y El hombre del Emperador han sido rotundos éxitos editoriales, tanto de crítica como de público.
Ha viajado en innumerables ocasiones a Hispanoamérica, lo que le ha permitido conocer en profundidad las culturas precolombinas, especialmente la peruana.
Cuando caminan cabalgan a lomos de mula vieja, y no conocen la prisa ni aún en los días de fiesta (A. Machado)
Aproximándose el domingo, 30 de noviembre, en que se clausura la exposición ALPUJARRA Cal y Luz/Luz y Piedra, ante la concurrencia de público, con más de 1.400 visitas, queremos manifestar nuestro agradecimiento a todos cuantos han hecho posible el éxito del evento. A la Delegación de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía por haber acogido la muestra fotográfica en la sala de exposiciones del Museo Casa de los Tiros, así como a su Director y personal en general, por el trato exquisito que nos han dispensado. Al Comisario de la exposición, Alfonso Alcalá, que con sus conocimientos fotográficos y artísticos ha realizado un trabajo difícil de superar. A Lola Román Fernández, por su entusiasmo, entrega y, muy especialmente, por su trabajo de divulgación de la exposición en las redes sociales. A Aurora Morán por la magnífica impresión de las fotografías. A las mujeres y hombres de la Alpujarra, quienes unas veces con alegría y otras con nostalgia han dado un calor humano muy singular a la exposición sobre la tierra que les vió nacer y crecer. A los fotógrafos profesionales y aficionados, por los elogios a la obra del fotógrafo. Y al público en general.
Gracias a todos, pues entre todos hemos hecho de la exposición un acontecimiento de gozo compartido. De eso se trataba.
Miguel Sánchez, editor y fotógrafo Escultura en bronce de Cayetano Aníbal
“Pocas veces y de modo tan justificado ha podido denominarse fiesta de arte al acto inaugural de una exposición, como ocurrió anoche con la de fotografía de Miguel Sánchez". Así iniciaba Marino Antequera en las Notas de ARTE de Ideal del 25 de marzo de 1965 su crítica a la exposición Alpujarra, Luz y Paisaje, en el Centro Artístico de Granada.
Cincuenta años más tarde la fiesta se repite. El 6 de noviembre de 2014 se inauguró ALPUJARRA Cal y Luz/Luz y Piedra en el museo Casa de los Tiros, con exposición de parte de las fotografías de la muestra de los años sesenta y otras incorporadas en este nuevo evento. Transcurridos unos días desde la inauguración, se puede decir que Alfonso Alcalá, Comisario de la exposición de hoy, acertó al ver en las fotografías que se exponen una obra plena e intemporal.
Quienes la hemos organizado nos sentimos satisfechos y compensados del esfuerzo realizado al ver la magnífica acogida de la ciudadanía; el “boca a boca" y las redes sociales, han hecho que cada día el Museo Casa de los Tiros sea punto de encuentro, un lugar común, una fiesta. Compartir y contemplar los rostro de los alpujarreños mirando con nostalgia la casa -hoy inexistente- en que nacieron, las calles por donde jugaron, reconociendo en alguna imagen al niño que fueron, a familiares, vecinos o amigos, produce una especial emoción.
En esta exposición de 2014 las fotografías adquieren para el espectador un valor especial, más allá del arte intrínseco que se les reconozca, si se tiene la suerte de contemplarlas junto a un alpujarreño que les pone alma recordando aquella Alpujarra que fué y no se supo proteger, porque unos pocos no supieron ver más allá de sus intereses inmediatos y olvidaron que la Alpujarra es patrimonio de todos, pues ella es hija de romanos, cristianos, moriscos, castellanos, asturianos, vascos, gallegos..., y que alzaron entre lomas y barrancos a base de sudor, sangre, trabajo y amor a la tierra.
Muchos granadinos, andaluces, españoles y extranjeros se han acercado a disfrutarla y alguno de éstos exclamó sorprendido: ¡Oh, Alpujarra!