Y vuesa merced, ¿dónde camina?
Yo, señor -respondió el caballero- voy a Granada,
que es mi patria.
¡Y buena patria! -replicó don Quijote.

domingo, 18 de septiembre de 2016

LA SEÑORA QUE NUNCA ABANDONA LOS LIBROS


En cierta ocasión me referí a una entrañable amiga, a la que mucho debe esta ciudad por su activa y callada labor en el ámbito de la docencia y difusión de la cultura, que me sugirió dedicar alguna entrada en el blog a personajes de significado especial en la historia de la cultura granadina. Fué María Sánchez Arana quien me sugirió tal idea. Y aprovechando que ha sido galardonada con el sencillo y entrañable premio del Gorrión de Plata, que los vecinos del barrio del Zaidín le han otorgado este año, me sumo al homenaje, manifestando que María es uno de esos personajes de especial significado en la historia de la cultura de Granada; y matizando la terminología de la periodista -a la que en modo alguno corrijo- digo que María Sánchez Arana fué y es "la Señora que nunca abandona los libros".
Hablar de María es para mí hacerlo desde la razón y el sentimiento, como desde la razón y el sentimiento imagino han actuado quienes han decidido reconocer su valía con el gran galardón de un sencillo gorrión de plata. Conociéndola, si yo pudiera, me uniría al homenaje regalándole un castaño alpujarreño con un ruiseñor o un jilguero en sus ramas, o una gaviota revoloteando por el faro de Sacratif en una otoñal tarde motrileña, ciudad donde tantos años ejerció la docencia, pues María, como Juan Salvador Gaviota, lo que más ama en la vida es "volar sin olvidar la bandada"; por ello, a María cuando se la busca se la encuentra.
Sus miles de alumnos, sus mujeres de la Biblioteca de las Palomas en el Zaidín saben de la justicia del premio que le han dado en reconocimiento a su permanente e inagotable labor docente, pese al peso del tiempo.
He tenido la suerte de conocer a María desde mi infancia, su madre era prima de mi abuelo materno, pero fue la relación de vecindad en una casa de la calle Puentezuelas, frente a la iglesia de la Magdalena, ella y su familia en el segundo piso, mi bisabuela, mi abuela y mi padre en el ático, lo que motivó un algo especial entre ambas familias. Su madre -la tía María Arana- y mi abuela -también María- eran, además de vecinas, grandes amigas. También la relación de María con mi padre fué especial, pues ambos coincidieron en el mundo de la cultura, ella como profesora de literatura e incansable lectora, él como editor. En base a esto decía antes que al hablar de María Sánchez Arana lo hacía desde la razón y el sentimiento, lo que en modo alguno implica dejar de ser objetivo. 

María está dotada de esa elegancia y secreta seducción que emiten algunas personas a través de su forma natural de ser y estar, sin que puedan hacer nada por evitarlo. Muy femenina, elegante en el saber estar y en el vestir, sin ser coqueta.
Valiente, con ese don enigmático que la naturaleza otorga a ciertas personas sin que en ello intervenga su inteligencia, el dinero, ni la edad; sabe lo que quiere y lucha por ello.
Se dedica a hacer lo que sabe: leer, enseñar y educar a través de los libros y con su ejemplo, como los mejores maestros.
Buena en su oficio cumple con su trabajo sin darle más importancia.
No da consejos, pero si se los pides sólo te da su opinión.
Su atractivo principal es su belleza moral, que determina cada uno de sus actos.
Es justa, bondadosa y generosa. Amiga leal y comprometida, sin tener en cuenta edad, clase social ni religión.
Sus genes y educación son los que sus padres, Ramón y María, le transmitieron, pero también aprendió bastante de mi abuela, a quien adoraba y sentía como amiga.
Persona con sensibilidad para casi todo: por su modo de mirar, de hablar, de guardar silencio, de caminar, de estar sentada, de trabajar, de sonreir, de permanecer siempre en un discreto segundo plano, como si la educación se la hubiera proporcionado el aire que respira.
Sabe callar y sus silencios hablan más que sus palabras.
En definitiva, una maestra, una gran lectora, una señora, una mujer que deja huella sin proponérselo.

Me reitero, hablo con el sentimiento pero con objetividad, pues el semblante de María no es mío, lo hizo ella sin saberlo.

Dice la psicología que, en muchas ocasiones, cuando hablamos, admiramos o sentimos animadversión respecto a algunas personas lo que hacemos es proyectar inconscientemente sobre ellas nuestra propia imagen. En cierta ocasión, preparando unas notas para mi hijo sobre sus antecedentes familiares, la pedí a María una semblanza de mi abuela, a la que conocía bien; me escribió sobre ella lo que en párrafos anteriores he transcrito casi literalmente.
Cuando María escribía de forma consciente sobre mi abuela, sin darse cuenta su subconsciente proyectaba su propia imagen en su vecina del cuarto. Y como el subconsciente dice la verdad aunque cueste creérsela escribo sobre María lo que he escrito, que como se comprenderá ha sido fácil, pues me he limitado a copiar. Y si alguien, conociendo a María, no está de acuerdo con lo dicho siéntase libre para corregirme.

Y acabo con un chisme: Un día le pedí a María una relación de rincones con encanto en los que perderse por Granada; al día siguiente tenía una lista de lugares especiales para ella, a la que añadía esta apostilla: "Todo con esta frase de Lorca: ¡Con cuánto trabajo deja la luz a Granada!". En mi reciente exposición sobre Granada hay varios de esos rincones y consta el texto del gran poeta granadino. La exposición, en homenaje a Granada, también lo es a mis padres y sus amigos, que me descubrieron una Granada especial; una de esas amigas es María, que también es homenajeada en la exposición, pues gracias a sus conocimientos y sensibilidad aprendí a gozar mejor de esta ciudad sin par. 

Por último una pregunta: ¿Alguien se opondría a que la reabierta biblioteca del Zaidín se la conociera popularmente en el barrio como "Biblioteca María Sánchez Arana"?




Granada, 19 de septiembre de 2016
Miguel Sánchez Peinado

miércoles, 13 de julio de 2016

GRANADA. Capricho de la Naturaleza y la Historia




Contemplar Granada en su melodía de agua y sinfonía de luz es disfrutarla de otra manera.
Pasearla descubriendo sus raices judía, cristiana y mora, hasta perderse por el Mauror
y el Albayzín, es la mejor manera de comprenderla.
Desde sus silentes y bellos rincones Granada es una provocación al monólogo del alma
sobre las cosas sencillas y hermosas de la vida.

Con el título GRANADA, capricho de la Naturaleza y la Historia, la exposición desarrolla en imágenes el precedente texto, que expresa una visión personal de Granada, fruto de vivencias y percepciones propias, enriquecidas con las de otras personas del mundo artístico y cultural que tuve la suerte de conocer desde niño, como amigos muy especiales de mi familia, y especialmente de mi padre. En reuniones, visitas y tertulias les oí hablar con admiración de Granada, de sus encantos, sus mitos y sus defectos. Unos desde dentro, como Marino Antequera, Gerardo Rosales, Juan Alfonso García, Angel Peinado, Ricardo Villa-Real, Cayetano Aníbal o Antonio Fernández del Moral, otros desde fuera, como Maríe Laffranque y sus padres, André Belamich, Arielli o René Taylor, éste, en su fascinación por Granada, hizo un jardín granadino en el Museo de Arte de Ponce, Puerto Rico, cuando fue nombrado director del mismo. A todos ellos, ya fallecidos, y a María Sánchez Arana que sigue enriqueciéndonos con su sensibilidad emocional, también se extiende este homenaje a Granada, que ya empezó en 1990, cuando bajo el título Homenaje a Granada, se publicó en la Biblioteca de Autores y Temas Granadinos un libro en el que, por encargo de mi padre a Ricardo Villa-Real, hacía una selección de textos literarios y poéticos sobre nuestra ciudad. Espero que aquel homenaje por la letra hoy se complemente con el cromatismo de la imagen fotográfica.

La exposición se desarrolla en cuatro grupos de imágenes:

MELODÍA DE AGUA

"Granada, agua oculta que llora"
                                   (Manuel Machado)



SINFONÍA DE LUZ

“¡Con qué trabajo tan grande
deja la luz a Granada!
Se enreda entre los cipreses
o se esconde bajo el agua”. 
               (Federico García Lorca)



JUDÍA, CRISTIANA Y MORA

"Granada, la Jerusalén que pudo ser".
                                  (Antonio B. Espinosa)




RINCONES PARA EL MONÓLOGO

“Granada es encanto de la vista y del corazón,
 sutileza del espíritu”. 
                      (Al Saqundi)



No me planteé una exposición de fotografía, sino una exposición sobre Granada, en la que la fotografía es sólo un instrumento con el que dirigir la mirada y disfrutar la ciudad de otra manera. 
Ni soy ni me siento fotógrafo, aunque el haber tenido en la familia un gran fotógrafo como mi padre y un magnífico fotógrafo como mi hermano algo ha influido para poder plasmar en imágenes mi visión de Granada, que podríamos disfrutarla mejor si -utilizando palabra de Gastón Morata- la sabemos "andurrear". 

A todos los amig@s DESDE PLAZA NUEVA os invito a la exposición, que se inaugura en la Sala de Exposiciones del Cuarto Real de Santo Domingo el próximo el 20 de julio a las 12 horas y permanecerá abierta hasta al 26 de septiembre próximo, de lunes a domingo, de 9,30 a 14,30 y de 17 a 21 horas.
A quienes interesados en asistir no pudieran hacerlo a tal hora, les informo que ese mismo día a partir de las 19,30 horas estaré presente en el Cuarto Real para acompañarles.

Y a cuantos amigos de fuera vinieran a Granada en sus vacaciones, y quieran visitarla, no duden en avisarme para acompañarles.

Y por último mi agradecimiento a cuantos siguen y difunden DESDE PLAZA NUEVA Blog y muy especialmente al Ayuntamiento de Granada, Agencia Albaicín y Cuarto Real de Santo Domingo por la buena acogida y facilidades dadas para la celebración de este evento sobre Granada.

15 julio 2016
Miguel Sánchez Peinado

viernes, 1 de julio de 2016

GRANADA, como la veo y disfruto


Quien ha nacido y crecido en la Plaza Nueva de Granada, y desde ella, a los cuatro años en la pasada década de los cincuenta, ha subido y bajado a diario por las calles del Albayzín, para ir a la escuela parroquial de la iglesia del Salvador, en su día mezquita mayor del barrio, donde el recreo se hacía en torno al aljibe y arcada árabe de su patio, queda marcado por una serie de sensaciones poco valoradas en los días de la infancia.
Si desde Plaza Nueva se ha recorrido a diario la Carrera del Darro o la calle San Juan de los Reyes, según fuesen los fríos del invierno o calores de la primavera, para cursar el bachillerato -no sé como se llama hoy- en el Ave María de la Cuesta del Chapiz, cuyos grandes patios no tienen horizonte, pues un impresionante primer plano de la Alhambra reina sobre el colegio e hipnotiza el ambiente en los recreos y clases de gimnasia siempre al aire libre, se queda aún más marcado. 
Y a mayor abundamiento -utilizando expresión jurídica-, si por profesión se ha entrado casi a diario en la Real Chancillería, para defender causas e informar en vistas celebradas en un palacio renacentista, uno queda -quiera o no- marcado de forma indeleble por esta ciudad en la que tuvo el privilegio de nacer y vivir.

La luz, el aire, las imágenes y sensaciones de aquellos días ilustraron mejor que cualquier texto la Granada que me precedió.
Si uno de los fines de la cultura es dar sentido histórico al ser humano facilitándole instrumentos de orientación, el haber nacido y crecido en la Plaza Nueva de Granada y su entorno fue el primer regalo y primera lección que me dio la vida.

Llegado el tiempo de la jubilación, al mirar hacia atrás para saber qué hacer hacia adelante, sin saber cómo ni por qué surge un sentimiento de agradecimiento a la vida por haber nacido "donde y en donde nací", entendiendo claramente el sentido de un sueño de hace años en el que aparecía un as de la baraja con el texto: "La clave en Plaza Nueva 12". El inconsciente dirigía la mirada a un lugar concreto, una familia en concreto.

Por ello, como muestra de gratitud a la Vida me apetece rendir homenaje a Granada y a quienes desde dentro y desde fuera de ella me adentraron en una ciudad mimada por la Naturaleza y la Historia. Y como una imagen ilustra más que mil palabras he preparado una exposición sobre Granada, como la veo y la disfruto, que en breve se inaugurará en el Cuarto Real de Santo Domingo y de la que en pocos días daré información más detallada a todos los que se asoman a esta ventana abierta DESDE PLAZA NUEVA.     



Qubba del Cuarto Real de Santo Domingo

Miguel Sánchez Peinado
1 julio 2016

martes, 26 de abril de 2016

EL SEÑOR DE LA SEDA

El médico y escritor Carlos Ballesta acaba de publicar su nueva novela:


El Señor de la Seda es una trepidante historia en torno a la figura de Hernando el Ferí, morisco y mercader de sedas en la ciudad de Granada, un personajes apasionante y desconocido de la historia granadina del Siglo XVI.
Hernando, un niño de 9 años perteneciente a una de las familias moriscas más ricas de Granada, conoce a Ruy, niño portugués que acompañaba como paje a la Emperatriz Isabel, esposa de Carlos V, en la visita a Granada con motivo de su viaje de luna de miel. La amistad que surge entre ellos marcaría sus vidas y destinos.
La astucia de Hernando, su inteligencia y la búsqueda de nuevas formas de producir y comercializar la seda le lleva a viajar a lugares lejanos, Constantinopla y Bursa, abandonando la cómoda vida que disfruta en Granada.
El autor narra de forma sencilla y amena la aventura del morisco en su largo viaje, donde los peligros se suceden hasta en la propia Granada cuando regresa.

Ediciones Miguel Sánchez, que edita El Señor de la Seda, le invita a su presentación en el marco de la Feria del Libro 2016,#FLG2016  el próximo viernes, 29 de abril, a las 20 horas, en el Palacio de Bibataubín (Sede del Consejo Consultivo), Plaza Bibataubín s/n, Granada.
  


domingo, 17 de abril de 2016

BAJO EL MISMO CIELO Y DIFERENTE ESTRELLA

José Luis Gastón Morata

presenta su nueva novela



Esta novela, basada en hechos históricos, se desarrolla en los últimos días de la dinastía nazarí y los inicios del nuevo reino cristiano.
En 1526, durante su viaje de novios con Carlos I, la emperatriz Isabel de Portugal se hospeda en el granadino Monasterio de San Jerónimo, donde está refugiado a sagrado Fernando Alijarte, protagonista de la novela, que nace musulmán durante el emirato de Muley Hacen con la condición de criado del clan de Yusuf Comixa, alguacil mayor de Granada durante el reinado de Boabdil.
Ante la emperatriz, su séquito y algunas autoridades granadinas, Fernando Alijarte narra las vicisitudes de de su vida en la pretensión de obtener un indulto que le permita abandonar su refugio dentro de los muros del monasterio.
En BAJO EL MISMO CIELO Y DIFERENTE ESTRELLA Gastón Morata nos conduce por la Granada musulmana, mudéjar y morisca, desde 1478 en que nace Khaled Majid (Fernando Alijarte tras su conversión obligada al cristianismo) hasta 1526 en que Carlos I e Isabel de Portugal instalan su corte en Granada durante unos meses.

La obra publicada por Ediciones Miguel Sánchez,  se presentará en Granada, en el marco de la Feria del Libro 2016, el próximo 28 de abril, jueves, a las 19 horas en el edificio de la ONCE, Plaza del Carmen. #FLG2016 

sábado, 26 de marzo de 2016

JÓVENES DIVINOS Y ARBOLES OTOÑALES

A Leonor y Mercedes Martín

Estamos asistiendo a la mayor revolución de la Historia: Internet, que está condicionando para bien, y en más de lo debido para mal, la vida social y, de modo especial, la política, que ya no se entiende sin Iphones, Samsung, Tabletas, Pcs, Sms, Twitter, WhatsApp, que permiten, desde cualquier sitio y hasta con personalidades falsas, enviar mensajes y noticias de rápida y amplia difusión; y con ello no quiero decir que internet haya favorecido la cobardía, aunque a veces, más de las deseables, los cobardes, para atacar y negar la libertad, se escondan tras estos artefactos, que nuestras abuelas dirían "obra  del diablo".

Observo esta nueva realidad y veo que aquella sociedad que decía “juventud divino tesoro” se ha modernizado para convertirse en una sociedad de “Jóvenes divinos”, valor en alza que ha hecho desaparecer de la vida política a los llamados "mayores", personas maduras con experiencia en el difícil arte de vivir y en el más difícil de convivir. Si visitamos las sedes de nuestras instituciones, o nos asomamos a ellas a través de los medios de comunicación, encontramos pocos mayores.

Es una realidad que en el  mapa político de la España actual hay un predominio de “jóvenes divinos”, lo que no implica en todos los casos "divinos tesoros", y los pocos mayores que encontramos suelen estar más como palmeros o conserjes bien pagados, que como conductores, programadores o gestores del proyecto social de este país nuestro; y caso de encontrarlos en una poltrona es a modo de floreros rodeados por una corte de personajes y personajillos que sin haber abandonado la florida juventud ya están inmersos en fase de esclerosis mental. Para qué pensar y estudiar si tenemos esos aparatos y aplicaciones que con un "corta y pega" puede convertir a un inútil en "promesa consagrada" de prohombre/promujer político/a, sin más mérito que el de la "adhesión inquebrantable" al mandamás de turno de la casta de turno; en esto el cambio progresista sigue siendo una ilusión.
Y cuando veo el panorama recuerdo a Isaías: “Y les dará mozos por príncipes, y reinará sobre ellos el capricho, y las gentes se revolverán los unos contra los otros, cada  uno contra su compañero, y el mozo se alzará contra el anciano, y el villano contra el noble”. Para evitar confusiones conviene recordar que Isaías fue un profeta a. de C., no un historiador o cronista del siglo XXI, aunque parezca lo contrario.
  
No se me malinterprete; la edad deja de  ser una circunstancia de tiempo para convertirse en un valor sólo cuando desemboca en la madurez, que no es un concepto numérico, sino la consecuencia de haber soportado con dignidad tanto el éxito como el fracaso -dos grandes impostores  a decir de Kipling- y haber aprendido que sólo entienden el verdadero placer quienes además de la dulzura de la miel conocieron la amargura de la hiel. En otras palabras, la madurez la da el haber puesto en equilibrio nuestra mente por la armonización de "los contrarios". 

Y para no perder el norte y el tiempo con reformas o mudanzas innecesarias en época de cambios, me voy al campo, miro alrededor y observo que  la Naturaleza sigue igual, el sol  y la luna salen y se ponen todos los días, pero cada día por sitios y con luminosidad distinta -¡eso si es reforma y progreso!-; llueve, hiela y nieva todos los años, unas veces más otras menos, pero siempre -¡y además resulta conservadora! Y observo que cuando se rebela tiene más poder que el  hombre y la mujer con todas sus potentes y modernas tecnologías. Y descubro que cuando estoy atento y busco en ella encuentro mil respuestas a miles de preguntas, tanto si están bien o mal formuladas, pues en este caso me dice que soy tonto si pregunto mal, con lo que ya me descubre otra verdad. Y me enseña cómo lo grandioso y bello está en el equilibrio de luces y sombras; y también me dice que no hay virtud sin pecado, con lo cual me advierte del peligro de caer en la  soberbia del perfecto, del sabelotodo o del "salvador de todos"; y me muestra cómo en el prado convive el viejo árbol con la joven florecilla; y me dice…, y  me repite constantemente que se puede ser feliz si en ella nos protegemos de esta oleada de soberbios, inmaduros e indocumentados que pretenden gobernar y amargar nuestras vidas, sea desde la política u otras instancias públicas o privadas.

Y en la Naturaleza aprendí que el hombre, como los árboles, tienen una función que cumplir en cada época de la vida; en primavera y verano dando fruto y sombra protegiendo de los rigores del calor, en otoño e invierno desprendiéndose de sus hojas para a través de sus ramas leñosas dejar pasar los cálidos rayos solares y permitir ver el horizonte que sus frondosas ramas en primavera impedían contemplar. 

Las personas, como los árboles, en su otoño dejan ver lo invisible en su época primaveral
Y me dice que el mejor consejo de padres -entiéndase en su expresión genérica e indiscriminatoria, evitando la tontería de llamarlos progenitores, entre otras razones porque generar prole está al alcance de cualquier animal, mientras que educar es  labor de padres- , reitero, el más preciado consejo de los padres a sus hijos y de los abuelos a sus nietos, es que procuren oir y escuchar a los mayores, no para hacer como ellos hicieron, aunque lo hicieran bien, sino para a través de ellos ver el horizonte desde las cotas más altas en que se encuentran quienes han vivido más largo tiempo.

Y en época de crisis conviene recordar el refranero, fruto de la experiencia de los mayores, que no necesita de reformas ni interpretaciones conservadoras o progresistas, pues sus dichos y consejos han sido acreditados como veraces, sabios y prácticos en el  transcurso de los tiempos. Y en ese tratado, que contiene más sabiduría que las enciclopedias de filosofía y psicología, y más autoridad que poder un gobierno de mayoría absoluta, nos dice que “no es más rico quien más tiene sino quien menos necesita”, por lo  que un espíritu austero está vacunado contra los grandes males de las crisis económicas; y cuando nos dice “teme más a un necio que a una osa a la que le quitan sus oseznos” nos aconseja prudencia ante loas y promesas de indocumentados y charlatanes.


      
Estas reflexiones, aunque parezca mentira, me hice a raíz de leer el  “Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso” –juro y prometo que es verdad que me leí sus 66 páginas-, como también es cierto que mientras lo leía me di cuenta que lo hacía en tiempo de Cuaresma y muy reciente la fiesta de Carnaval –cuaresma ciudadana, carnaval político.
Y después de leerlo pienso que la sociedad no demanda tantas medidas como se relacionan en ese extenso documento, a veces farragoso y de terminología pomposa, a mi modo de ver innecesarias, pues lo urgente es poner coto a la corrupción, tan generalizada como arcaica, que padecemos y es causa de la gravedad de nuestros males actuales, para lo que basta, mientras se reforman o elaboran otras, aplicar con rapidez y sin miramientos de personas las leyes que ya tenemos, y que la Justicia deje de ser una mentira tantas veces administrada de forma incomprensible, incluso hasta para los versados en leyes.

Y después de leer en el documento que la reforma de la Constitución no puede ser resultado de la imposición de posiciones “ni de la exclusión de ninguno de los agentes políticos”, -eso dice el documento que lleva la firma de quien se ha negado a buscar soluciones con el partido más votado-, llego, entre otras, a estas dos consideraciones:

Una, que alguno de los firmantes del Acuerdo de progreso no se encuentra entre los lectores de “El Arte de la Prudencia” de Baltasar Gracián, libro que debiera ser de cabecera para todo aspirante a buen político; puede que Maquiavelo tampoco lo tenga entre sus lectores de “El Príncipe”.

La otra es más bien una sospecha, pues vistos los acontecimientos, pudiera que con el documento, aparte de una operación de imagen personal,  se intentara provocar un “ataque de cuernos” a quienes se consideran compañeros naturales de derecha o izquierda, quienes en semejante trance puede que pierdan la templanza del buen gobernante, y dejando al desnudo el subconsciente sufran la correspondiente pérdida de imagen; y la sospecha no deja de tener su lógica cuando a la invitación del acuerdo para el progreso se contesta en la sesión de intento de investidura de Sánchez con la propuesta de “pacto del beso”. Me temo que por muy excitante que fuese el beso con tal pacto no entraríamos en un periodo de amores políticos; sería más de enamoramientos, proceso éste más corto, colorido y engañoso que el del verdadero amor, pues sería periodo de conquista del voto y el poder más que de servicio al votante. Enamorar al votante y cautivarlo con unas imágenes virtuales creadas en laboratorio con modernas tecnologías; en eso han convertido la política, en un mundo virtual del que saldríamos huyendo si se conociera la realidad y se tuviese un mínimo grado de buen gusto. No creo que quieran amarnos, aunque estoy seguro que quieren enamorarnos.

Como a pesar de todo la vida sigue su curso, me voy de paseo con mi nieta por el prado -yo como árbol viejo, leñoso y deshojado, ella como florecilla de las más bonitas- para que aprenda a disfrutar la belleza de lo natural y distinguirla de la virtual.



Y como “tempus fugit” y la impermanencia es esencia de la vida, no perdamos  la esperanza de un futuro en que los mayores tengan una función alta que cumplir, por lo que acabo también con Isaías:
 “Y se echaron unos sobre otros, diciendo en la casa de su padre: ”Tú tienes un manto; ven y sé nuestro jefe, y toma en tus manos esta ruina”.  

26 de marzo de 2016

Miguel Sánchez Peinado

viernes, 26 de febrero de 2016

DE LA FRUTA MADURA A LA MANZANA PODRIDA




Tom Burns Marañón, periodista inglés, nieto del ilustre médico y pensador liberal don Gregorio Marañón, ha publicado “De la fruta madura a la manzana podrida”, libro en el que analiza de forma precisa y profunda las claves para entender la transición española de la dictadura a la democracia y la quiebra de lo que debió ser y no fue una democracia parlamentaria de corte europea.
Con amplitud de detalle el autor relata como se fue fraguando, ya desde las postrimerías del franquismo, lo que fue una obra de ingeniería política que sorprendió al mundo. Al mismo tiempo que relata los acontecimientos hace un ensayo sobre las causas por las que la sociedad española, ya madura en las postrimerías de la dictadura para adentrarse en la democracia, dada su amplia clase media, desarrollo económico y deseos de libertad política, se transforma en "fruta podrida" porque prima el carisma del líder político sobre las ideologías y programas de los partidos. En otras palabras, el antiguo régimen de adhesiones inquebrantables no fue derogado, pues quien se movía seguía sin salir en la foto.
Desde su privilegiado observatorio como corresponsal de la agencia Reuters y prestigiosas revistas y periódicos anglosajones Tom Burns nos presenta a los importantes personajes que tuvieron o quisieron tener un papel relevante en el proceso de transición. 
En el libro se describe con detalle cómo el cambio se hizo “de la Ley a la Ley pasando por la Ley”, de las Leyes Fundamentales de Franco a la Constitución respetando las leyes vigentes. 
Interesante resulta el relato de los vaivenes del cambio, en que la suerte y los reflejos de los actores del proceso democratizador fueron determinantes, pues cuando unas puertas se cerraban otras se abrían. Cuando Carrero Blanco prepara un gobierno propenso al futuro Rey -queda la incógnita de si entre Franco y Carrero había un proyecto de transición- la muerte de éste da paso a la incongruente designación de Arias Navarro como Presidente del Gobierno, quien con el concurso del ala dura del régimen aíslan al Principe, permitiendo que éste entre en contacto con personajes de la izquierda y del sector aperturista del Régimen, mientras otros perdían el tiempo en intrigas palaciegas para conservar un poder que no podía supervivir a quien lo instauró. También interesante el relato de cómo la figura de Adolfo Suárez emerge, gracias al trabajo de Torcuato Fernández Miranda, porque fracasa un proyecto del Rey para aglutinar el centro derecha en torno a las figuras incompatibles de Silva Muñoz, Fraga y Areilza como contrapeso a una izquierda más unida e impetuosa.

La editorial Galaxia Gutenberg ofrece, en edición papel y digital, este interesante libro a quienes quieran conocer las razones por las que las que nuestra democracia no se consolidó como una auténtica democracia parlamentaria, porque no se cuidaron, o se ignoraron, los mecanismos necesarios para avanzar en el sistema democrático de los países avanzados de nuestro entorno.