Y vuesa merced, ¿dónde camina?
Yo, señor -respondió el caballero- voy a Granada,
que es mi patria.
¡Y buena patria! -replicó don Quijote.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

IGLESIA DEL CONVENTO SAN ANTON Granada. Escultura barroca granadina

    En la primera mitad del siglo XVI la Orden Franciscana acuerda abrir un convento en Granada, que inicialmente estuvo en la zona de los Rebites, en una ermita junto al río Genil, conocida como Ermita del Santo Sepulcro. En 1545, bajo el reinado de Carlos V, se trasladó a una zona próxima a la ciudad y en 1560 se produce un nuevo traslado al lugar que hoy ocupa en el centro de la ciudad, entonces extramuros de la misma.
        En 1565 Felipe II cede a la orden religiosa, para ampliación del convento, unos terrenos colindantes, de dos marjales y medio -unos 1.300 metros cuadrados- que ocupaban unas atarazanas, en las que se trabajaba el esparto.

Portada calle Recogidas



        La Iglesia se comienza a construir a principios del siglo XVII, y se acaba en 1656, según consta en uno de sus muros. Se accede por dos portadas de piedra de Sierra Elvira, hechas por Luis Arévalo; una en la calle Recogidas en cuyo frontón hay una imagen de San Antonio, la otra en la calle San Antón.

Portada calle San Antón










        Al igual que otros edificios eclesiásticos, el de San Antón sufrió los desmanes de las tropas del general Sebastiani en los días de la invasión napoleónica y, posteriormente, los efectos de la Desamortización de Mendizabal.
        Durante la invasión francesa religiosos y religiosas son expulsados de sus conventos y gran parte de sus bienes expoliados, al igual que en otros conventos e iglesias de la ciudad.  En 1814 Fernando VII ordena la devolución de los bienes confiscados a las órdenes religiosas; y cuando los franciscanos se recuperaban Mendizabal decreta la supresión de las órdenes y la enajenación de sus bienes, que pasan a manos del Estado y posterior venta en pública subasta.
        En 1836 la Junta Provincial de Enajenación acuerda entregar el convento de San Antón a la comunidad de religiosas capuchinas, quienes por los decretos de la Desamortización habían perdido su convento ubicado en lo que hoy es Plaza de la Romanilla.

        Interior de la Iglesia

     Lo que más llama la atención de esta iglesia, fuera de las horas de actos litúrgicos, en que predomina la iluminación artificial, es la sensación de recogimiento y misticismo que transmite el templo en su ambiente de penumbra, lo que contrasta con la luz natural cenital procedente de las ventanas y linterna del crucero, que ilumina el tabernáculo presidido por el sagrario y la custodia con el Santísimo, expuesto en la mayor parte del día.

 



    Desde la zona inferior del templo, donde la penumbra es más intensa, una sensación de recogimiento misterioso invade el alma, desconecta la razón, y, fluyendo en total ausencia de pensamiento, la voz de Samuel se deja oir: "Habla, Señor, que tu siervo escucha". Al salir de la iglesia, en el bullicio de la calle, comprendes las diversas formas en que el maestro aparece cuando el discípulo está dispuesto.



 
     La cúpula de estilo churrigueresco fue proyectada por el presbítero Alfonso Castillo, de quien también son las trazas de los retablos de los altares del crucero, con imágenes de Santa Isabel de Hungría y Santa Isabel de Portugal, ambas del circulo de José Risueño 



Capilla derecha del crucero


San Antonio de Pádua

Santo Domingo de Guzmán

        Capilla izquierda crucero


San José con el Niño

    En los laterales de la nave se abren ocho capillas, sobre las que en cuatro de ellas se extiende el coro.


        Capillas lateral derecho

        Capilla de San Buenaventura


San Buenaventura. Atribuido a Diego de Mora

Santo Domingo de Guzmán

San Francisco Javier


        Capilla de San Diego de Alcalá


San Diego de Alcalá. Pedro de Mena


San Juan Bautista. Pedro de Mena

Fray Leopoldo de Alpandeire

            Capilla de San Luis, Rey de Francia


    
            Capilla de San José



                Capillas lateral izquierdo
        Capilla Virgen del Carmen



Santa Teresa y San Juan de la Cruz

        Capilla San Pedro de Alcántara


San Pedro de Alcántara. Pedro de Mena

San Pedro. Pedro de Mena

San Pablo. Pedro de Mena

        Capilla Virgen de los Angeles


  

 

San Andrés

San Juan de Dios

            Capilla de la Inmaculada


San Joaquín

Santa Ana

Esculturas y pinturas capilla mayor

        En el presbiterio, tras el tabernáculo, dos estatuas de San Francisco y Santa Clara, realizadas por Pedro de Mena. En los frentes del altar mayor y crucero hay grandes lienzos pintados por Juan de Sevilla.






Santa Clara

San Francisco

        Sacristía





        Patio exterior del convento



    


    Agradecimiento: A Sor Pilar, superiora del convento de San Antón, por las facilidades dadas, de forma desinteresada, para la toma de las imágenes insertadas en este trabajo.

    Miguel Sánchez Peinado
    30 septiembre 2026