De mi padre aprendí que "siendo el paisaje siempre el mismo, es la luz la que le da una expresión distinta a cada hora" y, partiendo de que una buena foto es aquella que "recoge uno de esos instantes de plenitud del cosmos", aconsejaba "buscar la simplicidad, estudiar las luces, el encuadre y ampliar lo debido, porque para que una foto reviva lo más posible la realidad que perpetúa ha de verse desde un punto de vista concreto", el del alma de quien con la cámara escribe con imágenes ideas, sentimientos y emociones -entiendo yo.
Consciente que la cámara permite jugar con el tiempo y el espacio, descubriendo belleza abstracta que el ojo no capta, pero la mente ve, salí de paseo fotográfico por el río Genil con Amalia Jiménez Catena -fotógrafa organizadora del evento- al encuentro del agua: origen y principio de todas las cosas para Tales de Mileto, sangre de poetas para Federico García Lorca. Y como la Naturaleza es generosa con quien la busca nos salieron al encuentro flores y algún que otro animalito pequeñín; mientras, el eco de los poetas navegaba por las aguas del Genil.
... el agua clara es el agua corriente (Octavio Paz)



















