Y vuesa merced, ¿dónde camina?
Yo, señor -respondió el caballero- voy a Granada,
que es mi patria.
¡Y buena patria! -replicó don Quijote.

sábado, 29 de octubre de 2016

LUZ Y PAISAJE DE LA ALPUJARRA EN MECINA BOMBARÓN



Desde ayer, 28 de octubre, se puede visitar en Mecina Bombarón la exposición fotográfica "Luz y Paisaje de la Alpujarra" del editor y fotógrafo Miguel Sánchez García (1921-1996). 
En el acto de la inauguración, con la presencia del Diputado de Turismo, D. Enrique Medina, el Alcalde de Alpujarra de la Sierra, D. José Antonio Gómez, y de los herederos del autor de las fotografías, se firmó el convenio por el que la familia Sánchez Peinado cedía gratuitamente en depósito al Ayuntamiento de Alpujarra de la Sierra treinta y cinco fotografías para su exposición permanente en Mecina Bombarón.
Aunque las imágenes expuestas corresponden en su mayoría a rincones y personajes de la zona alta de la Alpujarra, se eligió Mecina Bombarón para la exposición permanente por razón de cierta vinculación familiar con esta zona alpujarreña y por razón del interés mostrado por el Ayuntamiento de Alpujarra de la Sierra, y muy especialmente por Miguel Sabio, alpujarreño mecinero de pro, hombre culto conocedor profundo de su tierra, historia y costumbres; y también gran amante de la fotografía.
Esperamos que haber sacado los cuadros de las cajas, que los guardaban desde que fueron expuestos en 2014 en la Casa de los Tiros de Granada, sirva para difundir esta comarca sin par de la provincia de Granada, y que los visitantes de hoy conozcan y disfruten de la Alpujarra de ayer.

Algunas de las fotografías expuestas en Mecina Bombarón:









Fotografías del autor de la antigua Mecina Bombarón (no expuestas):




Puerta de la escuela antigua de Mecina Bombarón

Antigua escuela de Mecina Bombarón
Miguel Sánchez Peinado Granada, 29 octubre 2016

martes, 11 de octubre de 2016

DESCUBRIENDO EL REALEJO CON UNOS GUIAS AMENOS E ILUSTRADOS

Una agradable mañana, la del sábado 8 de octubre de 2016, en la que se iniciaron las Jornadas Europeas del Patrimonio, recorriendo el granadino barrio del Realejo, y descubriéndolo de la mano de unos encantadores, cariñosos e ilustrados guías, que nos llevaron por distintos lugares del barrio en que vivieron los judíos hasta la entrada de los Reyes Católicos en enero de 1492, y del que fueron expulsados por un decreto del mes de marzo siguiente.




Concentrados a las 10 de la mañana en la Plaza Isabel La Católica, tras los saludos y presentaciones se hicieron tres grupos, que iniciaron el recorrido junto a la estatua de "YEHUDA IBN TIBON, donde se nos habló de este ilustre judío granadino (siglo XII), médico, filósofo poeta y sobre todo traductor.


Inicio del recorrido junto a estatua de Yehuda Ibn Tibbon
La segunda parada  fue frente al convento de las Carmelitas Calzadas, con  protagonismo de sus ricos dulces monjiles, para trasladarnos seguidamente a la Plaza de San Juan de la Cruz, donde nos ilustraron sobre tres edificios históricos:  sede del MADOC - antigua Capitanía General y primitivo Convento de San Francisco-, Convento de las Carmelitas Descalzas y la casa del Gran Capitán, don Gonzalo Fernández de Córdoba, en donde murió el 2 de diciembre de 1515.


Frente al convento de Carmelitas Descalzas junto a la Casa del Gran Capitán, detrás MADOC
En fachada del MADOC, Plaza San Juan de la Cruz 

Tras subir por Cuesta Pañera al aljibe Rodrigo del Campo, nos llevaron al Lavadero Puerta del Sol, pasando por el Centro de la Memoria Sefardí.

Aljibe Rodrigo del Campo
Cuesta Pañera


Centro de la Memoria Sefardí
Lavadero Puerta del Sol
Los jóvenes ilustran a los visitantes en la Puerta del Sol

Hacia otro rincón
Interesante la parada en la Plaza del Padre Suárez, donde los chicos evidenciaron un gran conocimiento de los monumentos e historia de este emblemático lugar de la ciudad.

En la Plaza del Padre Suárez
La atención de los asistentes colaboró al éxito del evento
Un militar indica a nuestros sorprendidos guías de la salida de un vehículo
En esta bella plaza los chicos pusieron en evidencia, aparte del conocimiento del lugar, su entusiasmo y emotividad, dirigiendo la mirada del grupo de forma muy expresiva hacia la Casa de los Tiros, monumento a Isidoro Máiquez, Puerta de la Cárcel Baja y Colegio de las Mercedarias donde uno de ellos estudió.

Laura nos puso en un dilema: si mirar al monumento a Isidoro Máiquez o seguir mirando a ella
Monumento a Isidoro Máiquez
Casa de Los Tiros

Ante un gesto tan firme imposible no mirar al colegio donde estudió
Un paseo por el barrio del Realejo queda incompleto si no se hace una parada en el Cuarto Real de Santo Domingo, lugar que debieran conocer todos los granadinos y a donde debiéramos llevar a quienes nos visitan.

Parada ante el Cuarto Real de Santo Domingo

Qubba del Cuarto Real
Nuestros guías dirigen a la comitiva, muy disciplinada, por la calle de Santiago hasta el convento de las Comendadoras


Convento Comendadoras de Santiago
La jornada cultural, que comenzó con un poco de nervios en nuestros guías, finalizó con expresiones alegres y relajadas en el Campo del Príncipe, donde nos hablaron de la historia de esta plaza que se construyó en el siglo XV para celebrar la boda del Príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos, que tuvo lugar en Cantabría. 
Un buen fin de jornada junto al Cristo de los Favores, estatua costeada por los vecinos del barrio, y bajo la mirada del Hotel Alhambra Palace y del Carmen de la Fundación Rodríguez Acosta.

Final de jornada en el Campo del Príncipe
Una gran e inolvidable jornada cultural, tanto para los acompañantes como para nuestros guías, de quienes aprendimos no sólo Historia de Granada y sus monumentos, sino también, y sobre todo, sus valores para el afecto, el esfuerzo y la amistad. En definitiva, unos colosos de quienes hay mucho que aprender.


Todos felices y más ilustrados


Otras instantáneas de la jornada:



La prensa supo que el sábado había algo importante en Granada y acudió para difundirlo





Unos colosos
Quien hace este reportaje del FREE TOUR "RECORRE EL REALEJO" GRANADADOWN, tuvo la suerte de seguir paseando por las calles de Granada, hasta Puerta Real, con José Miguel, que me habló de su trabajo, de su familia, sus amigos y de forma muy especial de su chica, a la adora.

Granada, 9 octubre 2016
Miguel Sánchez Peinado 

domingo, 18 de septiembre de 2016

LA SEÑORA QUE NUNCA ABANDONA LOS LIBROS


En cierta ocasión me referí a una entrañable amiga, a la que mucho debe esta ciudad por su activa y callada labor en el ámbito de la docencia y difusión de la cultura, que me sugirió dedicar alguna entrada en el blog a personajes de significado especial en la historia de la cultura granadina. Fué María Sánchez Arana quien me sugirió tal idea. Y aprovechando que ha sido galardonada con el sencillo y entrañable premio del Gorrión de Plata, que los vecinos del barrio del Zaidín le han otorgado este año, me sumo al homenaje, manifestando que María es uno de esos personajes de especial significado en la historia de la cultura de Granada; y matizando la terminología de la periodista -a la que en modo alguno corrijo- digo que María Sánchez Arana fué y es "la Señora que nunca abandona los libros".
Hablar de María es para mí hacerlo desde la razón y el sentimiento, como desde la razón y el sentimiento imagino han actuado quienes han decidido reconocer su valía con el gran galardón de un sencillo gorrión de plata. Conociéndola, si yo pudiera, me uniría al homenaje regalándole un castaño alpujarreño con un ruiseñor o un jilguero en sus ramas, o una gaviota revoloteando por el faro de Sacratif en una otoñal tarde motrileña, ciudad donde tantos años ejerció la docencia, pues María, como Juan Salvador Gaviota, lo que más ama en la vida es "volar sin olvidar la bandada"; por ello, a María cuando se la busca se la encuentra.
Sus miles de alumnos, sus mujeres de la Biblioteca de las Palomas en el Zaidín saben de la justicia del premio que le han dado en reconocimiento a su permanente e inagotable labor docente, pese al peso del tiempo.
He tenido la suerte de conocer a María desde mi infancia, su madre era prima de mi abuelo materno, pero fue la relación de vecindad en una casa de la calle Puentezuelas, frente a la iglesia de la Magdalena, ella y su familia en el segundo piso, mi bisabuela, mi abuela y mi padre en el ático, lo que motivó un algo especial entre ambas familias. Su madre -la tía María Arana- y mi abuela -también María- eran, además de vecinas, grandes amigas. También la relación de María con mi padre fué especial, pues ambos coincidieron en el mundo de la cultura, ella como profesora de literatura e incansable lectora, él como editor. En base a esto decía antes que al hablar de María Sánchez Arana lo hacía desde la razón y el sentimiento, lo que en modo alguno implica dejar de ser objetivo. 

María está dotada de esa elegancia y secreta seducción que emiten algunas personas a través de su forma natural de ser y estar, sin que puedan hacer nada por evitarlo. Muy femenina, elegante en el saber estar y en el vestir, sin ser coqueta.
Valiente, con ese don enigmático que la naturaleza otorga a ciertas personas sin que en ello intervenga su inteligencia, el dinero, ni la edad; sabe lo que quiere y lucha por ello.
Se dedica a hacer lo que sabe: leer, enseñar y educar a través de los libros y con su ejemplo, como los mejores maestros.
Buena en su oficio cumple con su trabajo sin darle más importancia.
No da consejos, pero si se los pides sólo te da su opinión.
Su atractivo principal es su belleza moral, que determina cada uno de sus actos.
Es justa, bondadosa y generosa. Amiga leal y comprometida, sin tener en cuenta edad, clase social ni religión.
Sus genes y educación son los que sus padres, Ramón y María, le transmitieron, pero también aprendió bastante de mi abuela, a quien adoraba y sentía como amiga.
Persona con sensibilidad para casi todo: por su modo de mirar, de hablar, de guardar silencio, de caminar, de estar sentada, de trabajar, de sonreir, de permanecer siempre en un discreto segundo plano, como si la educación se la hubiera proporcionado el aire que respira.
Sabe callar y sus silencios hablan más que sus palabras.
En definitiva, una maestra, una gran lectora, una señora, una mujer que deja huella sin proponérselo.

Me reitero, hablo con el sentimiento pero con objetividad, pues el semblante de María no es mío, lo hizo ella sin saberlo.

Dice la psicología que, en muchas ocasiones, cuando hablamos, admiramos o sentimos animadversión respecto a algunas personas lo que hacemos es proyectar inconscientemente sobre ellas nuestra propia imagen. En cierta ocasión, preparando unas notas para mi hijo sobre sus antecedentes familiares, la pedí a María una semblanza de mi abuela, a la que conocía bien; me escribió sobre ella lo que en párrafos anteriores he transcrito casi literalmente.
Cuando María escribía de forma consciente sobre mi abuela, sin darse cuenta su subconsciente proyectaba su propia imagen en su vecina del cuarto. Y como el subconsciente dice la verdad aunque cueste creérsela escribo sobre María lo que he escrito, que como se comprenderá ha sido fácil, pues me he limitado a copiar. Y si alguien, conociendo a María, no está de acuerdo con lo dicho siéntase libre para corregirme.

Y acabo con un chisme: Un día le pedí a María una relación de rincones con encanto en los que perderse por Granada; al día siguiente tenía una lista de lugares especiales para ella, a la que añadía esta apostilla: "Todo con esta frase de Lorca: ¡Con cuánto trabajo deja la luz a Granada!". En mi reciente exposición sobre Granada hay varios de esos rincones y consta el texto del gran poeta granadino. La exposición, en homenaje a Granada, también lo es a mis padres y sus amigos, que me descubrieron una Granada especial; una de esas amigas es María, que también es homenajeada en la exposición, pues gracias a sus conocimientos y sensibilidad aprendí a gozar mejor de esta ciudad sin par. 

Por último una pregunta: ¿Alguien se opondría a que la reabierta biblioteca del Zaidín se la conociera popularmente en el barrio como "Biblioteca María Sánchez Arana"?




Granada, 19 de septiembre de 2016
Miguel Sánchez Peinado