Y vuesa merced, ¿dónde camina?
Yo, señor -respondió el caballero- voy a Granada,
que es mi patria.
¡Y buena patria! -replicó don Quijote.

domingo, 22 de marzo de 2026

PASEANDO POR LOS MARTIRES CON SAN JUAN DE LA CRUZ

 


 ¿Adónde te escondiste, 
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.

 Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero:
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.

.....

Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura
y, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dexó de hermosura.

"Cedro" de San Juan de la Cruz


Vivo sin vivir en mi
y de tal manera espero
que muero porque no muero

En mi yo no vivo ya
y sin Dios vivir no puedo
pues sin él y sin mi quedo
este vivir qué será?
Mil muertes se me hará
pues mi misma vida espero
muriendo porque no muero


Sin arrimo y con arrimo.
sin luz y a oscuras viviendo,
todo me voy consumiendo.

Mi alma está desasida
de toda cosa criada,
y sobre sí levantada,
y en una sabrosa vida
sólo en su Dios arrimada.
Por eso ya se dirá
la cosa que más estimo,
que mi alma se ve ya
sin arrimo y con arrimo. 



Por toda la hermosura
nunca yo me perderé,
sino por un no sé qué
que se alcanza por ventura.


Sabor de bien que es finito,
lo más que puede llegar
es cansar el apetito
y estragar el paladar;
y así, por toda dulzura
nunca yo me perderé, 
sino por un no sé qué
que se halla por ventura.



En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡Oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.



Entréme donde no supe: 
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Yo no supe dónde estaba,
pero, cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí;
no diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo. 



Tras de un amoroso lance, 
y no de esperanza falto,
volé tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

Para que yo alcance diese
a aqueste lance divino,
tanto volar me convino
que de vista me perdiese;
y, con todo, en este trance
en el vuelo quedé falto;
mas el amor fue tan alto, 
que le di a la caza alcance.

Cuanto más alto subía
deslumbróseme la vista,
y la más fuerte conquista
en oscuro se hacía;
mas, por ser de amor el lance
di un ciego y oscuro salto,
y fui tan alto, tan alto, 
que le di a la caza alcance.

Cuanto más alto llegaba
de este lance tan subido,
tanto más bajo y rendido
y abatido me hallaba;
dije: ¡No habrá quien alcance!
y abatíme tanto, tanto,
que fui tan alto, tan alto, 
que le di a la caza alcance.


   Texto: Selección de poemas de San Juan de la Cruz, quien fue el tercer superior de la orden carmelita en el convento que hubo en este lugar del Carmen de los Mártires entre los siglosXVI y XIX. Aquí se inspiró y escribió parte de su poesía mística durante su estancia entre los años 1582 y 1588.

    Miguel Sánchez Peinado
    Granada, 22 de marzo de 2026



domingo, 15 de marzo de 2026

POEMAS IMPERFECTOS 2. Alzheimer


                             


Alzheimer
                              A mami

Y ahora tú,
perdida en tu mar sin norte
sin brújula en lontananza
navegando hacia el olvido.

Los senderos de tu voz
quedaron yermos
paralizado el eco.

¿Quién sonreirá por ti
a los perros y las palomas
y desmigará caricias a los guijarros?

                    María Sánchez Peinado



     Miguel Sánchez Peinado
    15 marzo 2026

lunes, 9 de marzo de 2026

POEMAS IMPERFECTOS 1


Quizás no es más que eso

La vida no es perfecta
ya lo sabes, el orden
que te habita no ha sido
suficiente y es posible,
que debas diseñar nuevos estantes
donde ubicar el desengaño.

La vida descompone la rutina,
que araña los sueños dormidos,
mas es vida también el desencanto
si al mirarte en su espejo
reconoces, ganancia en el dolor
y pérdida en el triunfo.

Quizás no es más que eso
y descubras, que a menudo las heridas
cicatrizan en la sangre de la duda.

                        María Sánchez Peinado



    
    Granada, 9 marzo 2026


lunes, 2 de marzo de 2026

GRANADA y sus personajes. Exposición de Alberto Romero

    "No existe, realmente, el Arte. Tan sólo hay artistas". Esta idea de E.H. Gombrich, con la que inicia su Historia del Arte, me vino a la mente, cuando en el atardecer del viernes 27 de febrero asistí a la inauguración de la exposición del toledano Alberto Romero en el Carmen Aben Humeya, de la Fundación Carlos Ballesta.

    Singular la exposición, tanto por el contenido de la obra expuesta y la categoría artística de su autor, como por el marco que la acoge, el Restaurante Aben Humeya, desde el que los personajes de los cuadros se enfrentan a la Alhambra y ésta observa a sus personajes, todos ellos ligados a la historia de Granada.

    Es Alberto Romero pintor,  escultor y artista plástico, de fama nacional e internacional, que, enamorado de Granada, ha traído a ella, de la mano de la Fundación Carlos Ballesta, una selección de su obra inspirada en personajes emblemáticos ligados a la historia de esta ciudad que, siendo un Capricho de la Naturaleza y la Historia, enamoró y seduce a los espíritus sensibles que la contemplan con la mirada de mi hermana María:

    "Hay una Granada que miramos y otra que nos mira, buscando eternizar el recuerdo de un paisaje repleto de contrastes: luces, amaneceres y ocasos, que reclaman otra mirada, ese instante en que el tiempo parece detenido. Rincones cotidianos, que se transforman para ofrecerse al que los mira, con emoción de saberse descubiertos por primera vez. Una Granada oculta, que sólo se muestra al que la busca en la luz, la soledad y el silencio".

      Alberto Romero la ha contemplado y nos regala su mirada artística sobre nuestra historia a través de nuestros personajes.




Isabel La Católica

Cristóbal Colón


Boabdil
















    Miguel Sánchez Peinado
    2 marzo 2026