Y vuesa merced, ¿dónde camina?
Yo, señor -respondió el caballero- voy a Granada,
que es mi patria.
¡Y buena patria! -replicó don Quijote.

martes, 26 de enero de 2016

LAS CUATRO LINEAS DE RAFAEL CARMONA 1

Al presentar DESDE PLAZA NUEVA manifestaba que era un lugar abierto a todos y cerrado a nadie, sin más límites que el respeto a la ley, la libertad y la verdad.
Mi amigo desde la infancia, Rafael Carmona Puertollano, regularmente nos envía a su círculo de amistades "En Cuatro Líneas" un artículo con sus reflexiones sobre la actualidad. La claridad y contundencia de su visión del momento presente, bajo el título "Un acomplejado, ahora sin complejos, enseña el AS que guardaba bajo la manga" merece la pena ser difundido. Rafael ve así la situación:

"España no está en el mercado, ni debiera ser objeto de pública subasta para quien siente y cree que su País, España, es mucho más que un simple objeto de chalaneo o cambalache y que se puede entregar, así, de la noche a la mañana, al mejor postor. Sí, el líder de un partido serio se puede equivocar, y en nuestra joven democracia tenemos ejemplo de ello,  pero sería de una irresponsabilidad incalculable arrastrar a todo un partido, con luces y sombras, desde luego, pero que en sus mejores militantes aún les queda sentido de Estado, no de mercadeo incalificable.   
Un órdago sacado de la manga, pero a tiempo, desconcierta a quienes, entre bambalinas pretendían, casi a hurtadillas,  sacar pecho para romper España por un lado y, por el otro y con ello, se ha puesto al descubierto la ambición personalista, aunque mal disimulada y peor calculada, de un líder que antepone su interés personal a los intereses de España y de su propio partido, algunos de cuyos barones se han dejado escuchar clara y rápidamente, sin cortarse un pelo, con lo que todas las alarmas han saltado para significar que: “con las cosas de comer” no se juega, menos aun intercambiando cromos con quienes se enseñorean, sin parpadear, de propuestas tras las que se esconden...“bombas de relojería” perfectamente calculadas y subvencionadas por países de dudosa democracia y de peligrosa compañía. 
Estamos asistiendo en los últimos tiempos a algo inaudito: que un Partido, con tradición en la gobernabilidad del País, su líder descarte el apoyo que se le ofrece sin contrapartidas, en cambio,   no se ruboriza de dar cancha a quienes quieren romper con la unidad de España. No es la primera vez, ya lo hizo en el Ayuntamiento de la capital de España. Es la locura que, una vez desatada, es capaz de ponerse a los pies de los caballos para que le pisoteen y, además, le recuerden socarronamente “que cuenta con una sonrisa del destino”, tratando de disuadirle a dialogar con el partido en el Gobierno, que también tiene en su haber graves equivocaciones, pero que, al parecer, ahora debe pagarlas todas juntas, para así expiar sus rapacidades. El resto, es decir, quienes les pagamos a todos sólo somos invitados de piedra. Bueno eso sí, con permiso para votar, por ahora. 
Lo verdaderamente inexplicable para el ciudadano de a pie es contemplar hasta qué punto la irracionalidad de algunos líderes de la escena política pueden llevar al traste, en un santiamén, todo aquello que, no sin dificultades, se ha conseguido en las últimas décadas. ¿Acaso estamos ante un pirómano...? o ¿tal vez un doctorado en económicas no proporciona suficiente capacidad para distinguir el rojo... del morado? Cerrarse a dialogar con quien ha ganado en número de votos las elecciones nos ha sorprendido a muchos españoles, algunos han quedado atónitos ante esa cerrazón, o mejor, irracionalidad de quien quiere gobernar el País, aunque para ello prefiera ponerse a los pies de los caballos que, sin duda, es una opción, pero también puede ser una irresponsabilidad viendo, como toda España ha podido comprobar, lo que se le ofrece en un solo “lote”, pero que analizado desde el afuera partidista más parece una bomba de relojería... para romper España, sí, esa misma España que ha costado a demasiada gente: sangre, sudor y muchas lágrimas en los últimos treinta y siete años de nuestra reciente Historia.
Desde que los Hospitales en dónde se trataba la esquizofrenia y otras afecciones perturbadoras de la mente cerraron sus puertas hay mucho loco de atar por esos mundos en los que se pretende hacer lo blanco rojo y lo rojo morado. El delirio, visto lo visto, sólo ha comenzado, pero para un entremés... prefiero mejor uno que sea de jabugo, antes que ese  mercadeo que tenemos a la vista. El mutismo incompresible de quien desea gobernar ha puesto la gobernabilidad del País  a subasta y ya tiene ofertas más que jugosas, entre risas mal disimuladas. Estamos en la antesala de lo acontecido en la Comunidad de Madrid y lo verdaderamente estremecedor es que desconocemos hasta donde llegará el delirio de los sarcasmos en ese... toma y daca vergonzante".


Rafael Carmona Puertollano
24 enero 2016

domingo, 24 de enero de 2016

PROTEGER GRANADA

En esta mañana de domingo salgo con mi cámara a dar un paseo por el Albayzín, pues no siendo un día especialmente luminoso había una luz un tanto difuminada que el algunos rincones podía dar un juego interesante a la foto.
En el Mirador de San Nicolás, con la lógica aglomeración de los fines de semana, un ruido ensordecedor de cantaores y guitarristas, castañuelas para turistas que suenan más mal que bien, y vendedores de productos variopintos typical spanish han convertido, lo que hace tiempo era un hermoso remanso de paz en la contemplación de tan bello paisaje, en un lugar del que hay que salir lo antes posible, pues para más inri un denso e insoportable olor a porro me echa fuera de la plaza en no menos de dos minutos tras haber entrado a ella.
En la bajada hacia la capital marcho a la bella Plaza de San Miguel Bajo, donde hay un hermoso aljibe que pretendía fotografiar; las mesas y sillas de un bar -sin duda con la preceptiva licencia municipal- impiden plasmar la imagen en el sensor. Así pues, en el segundo rincón que busco la fotografía tengo la segunda frustración. ¿Acaso no es posible proteger esos espacios pequeños cuya visión nos produce placer y serenidad, para que mesas, sillas, bebedores de vinos y cervezas y comedores de tapas -sin duda ricas- no invadan la totalidad del espacio y así poder ofrecer una visión adecuada de las joyas que encontramos -cada vez menos- por tan insigne barrio granadino? Si en nuestras playas no se permiten los chiringuitos a menos de ciertas distancias, por qué no establecer zonas de protección a esos rincones que son un gozo para la vista de turistas cultos y sensibles a la belleza. Basta con una franja de protección de dos o tres metros, que no puedan invadirse por las terrazas de hostelería.
Con mi segunda frustración del día, por la agresión a la vista, camino "allabajo" -término albaycinero con el que antiguamente se hacía referencia al centro de la capital-; ¿de donde vienes? -preguntabas- "deallabajo" -te contestaba el albaycinero que subía por la calle- y si la pregunta era a dónde vas, "allabajo" era la respuesta. Pues bien, bajando "allabajo" con mi cámara preparada para llevarme en ella hermosos rincones, bellas puertas y portones que abundan en calles, placitas y plazoletas, la tercera frustración: pintarrajos, botellas, latas y papeles en puertas y ventanas, y más porro en Placeta de Carvajales, y la nariz me dice que en la cuesta de las Arremangadas debe haber urinarios públicos sin obra ni licencia municipal.
Es difícil protegerse de desaprensivos y malintencionados. Lo sé.
Y como iba este domingo con la ilusión de fotos, al llegar a casa he buscado en el archivo una para la ocasión, que si bien carece de valor artístico, lo tiene metafórico para denunciar el peligro que nos amenaza si no invertimos en educación y buen gusto y exigimos más en civismo.


¡Ay mi granada!
rota, desgranada y presa
entre hojarasca seca y alambres espinosos,
que nos impiden ver tras ella el intenso cielo azul que la embellece


Miguel Sánchez Peinado
24 enero 2016 

viernes, 22 de enero de 2016

NARCISOS SIN CLASE

Se inició DESDE PLAZA NUEVA en abril de 2013 con un artículo titulado "Demócratas o charlatanes", artículo que previamente, por consejo de un amigo, envié al diario IDEAL por si se consideraba oportuna la difusión del mismo; parece que no se consideró de interés, pues no recibí contestación alguna, por lo que transcurrido un tiempo de espera sin respuesta decidí publicarlo en internet e inaugurar este blog, que está próximo a cumplir sus tres años con más de 12.900 visitas.

En "Demócratas o Charlatanes" daba mi opinión sobre la crisis que atravesaba el país -me refiero a España- desde la óptica de quien ha conocido de cerca, por su actividad profesional, el mundo jurídico y financiero, desde el sector público y el privado. 
En el artículo, recordando a Shakespeare que en relación a su tiempo decía que "los locos guían a los ciegos", mantenía, en síntesis, que la crisis era fruto de la crisis de la democracia, por ausencia de respeto a la ley, por la inexistencia de libertad en una sociedad que no respeta la verdad ni denuncia la mentira y, por tanto, culpables de la crisis somos todos, unos por charlatanes o locos, otros por ciegos, otros por mudos y algunos por buitres que necesitan la carroña para alimentarse. Y se hacía especial referencia al silencio del poder judicial y de la Universidad ante la situación que se padecía, así como a la actitud de una prensa, que al servicio del poder político, a veces nos vende la mentira embalada en papel de morbosos colorines. Y una referencia a la responsabilidad del sector financiero, básicamente de las Cajas de Ahorros, que invadidas por políticos y sindicalistas sin preparación para la administración de unas entidades tan necesarias para ayudar a la generación de riqueza, cuya solidez radicaba en ser los "bancos de los pobres con ahorros" las convirtieron en "bancos de ricos con trampas". Y acababa con una pregunta: ¿Hasta cuando?.

A los pocos días, con el título de "Se veía venir" hacía referencia en un artículo que en noviembre de 1.981 me publicó el desaparecido DIARIO DE GRANADA, en el que mantenía la llegada de una nueva sociedad a cuyos problemas habría que hacer frente con la cultura. Una sociedad de "ocio impuesto" en la que por razón de los avances tecnológicos que se intuían, era necesaria una mayor preparación; una sociedad en que precisamente por dichos avances serían los menos los que tendrían que aportar más para los que estén en "ocio impuesto". Hacía referencia a los postulados intelectuales y éticos necesarios que Larroque, en 1968 -año de revolución cultural- consideraba necesarios para afrontar momentos de crisis. Consideraba que había que cambiar actitudes para afrontar la crisis y aliviar las tensiones que vivimos, considerando que todo trabajo es útil venga de donde venga. Y desde la convicción de que el fin no puede justificar los medios recordaba al ilustre Gregorio Marañón, que mantenía que "es necesario un afán de trabajo ilimitado, por la alegría de trabajar, antes que por la alegría de conseguir, con espíritu de colaboración para la obra suprema del crear desinteresado, del crear no para ser ricos ni famosos, sino para engrandecer a la patria y la humanidad".

Al contemplar con asombro el momento que vivimos, y sobre todo a los personajes y personajillos que nos adoran unos días y nos ignoran los más, veo con nitidez que quienes nos gobiernan y quieren gobernar no tienen capacidad ni para administrar la miseria que ellos generan. Y es que en mi opinión -y perdón si alguien se ofende- la clase política lejos de ser gente "con clase" no pasan de ser simples "Narcisos vanidosos" que se realizan en la contemplación de la propia imagen, ignorando lo que no se refleja en el espejo en que se admiran.

Narcisos nos sobran, gente con clase nos falta. Y cuando hablo de clase me refiero a lo que M. Vicent, en un artículo en El País, entendía como TENER CLASE; decía:

"No depende de la posición social ni de la educación recibida en un colegio elitista, ni del éxito que se haya alcanzado en la vida. Tener clase es un don enigmático que la naturaleza otorga a ciertas personas sin que en ello intervenga su inteligencia, el dinero ni la edad. Se trata de una secreta seducción que emiten algunos individuos a través de su forma natural de ser y de estar, sin que puedan hacer nada por evitarlo. Este don pegado a la piel es mucho más fascinante que el propio talento. Aunque tener clase no desdeña la nobleza física como un regalo añadido, su atractivo principal deriva de la belleza moral, que desde el interior del individuo determina cada uno de sus actos. La sociedad está llena de este tipo de seres privilegiados. Tanto si es un campesino analfabeto o un artista famoso, carpintero o científico eminente, fontanero, funcionaria, profesora, arqueóloga, albañil rumano o cargador senegalés, a todos les une una característica: son muy buenos en su oficio y cumplen con su deber por ser su deber, sin darle más importancia. Luego, en la distancia corta, los descubres por su aura estética propia, que se expresa en el modo de mirar, de hablar, de guardar silencio, de caminar, de estar sentados, de sonreir, de permanecer siempre en un discreto segundo plano, sin rehuir nunca la ayuda a los demás ni la entrega a cualquier causa noble, alejados siempre de formas agresivas, como si la educación se la hubiera proporcionado el aire que respiran. Y encima les sienta bien la ropa, con la elegancia que ya se lleva en los huesos desde que se nace. Este país nuestro sufre hoy una avalancha de vulgaridad insoportable. Las cámaras y los micrófonos están al servicio de cualquier mono patán que busque, a como dé lugar, sus cinco minutos de gloria, a cambio de humillar a toda la sociedad. Pero en medio de la chabacanería y mal gusto reinante también existe gente con clase, ciudadanos resistentes, atrincherados en su propio baluarte, que aspiran a no perder la dignidad. Los encontrarás en cualquier parte, en las capas altas o bajas, en la derecha y en la izquierda. Con ese toque de distinción, que emana de sus cuerpos, son ellos los que purifican el caldo gordo de la calle y te permiten vivir sin ser totalmente humillado".

Al acabar de leer el artículo lo aplaudí, aunque encontré una laguna: se olvidó de citar entre funcionaria, profesora y arqueóloga a la modista, profesión de mi abuela, que amante de las flores no tenía narcisos en su casa, pero que fué profesora de "tener clase".

¿Hasta cuando estaremos gobernados por Narcisos sin clase? Eso depende no de ellos, sino de los ciegos que los votamos.

22 enero 2016

Miguel Sánchez Peinado